SIETE DÍAS (MIÉRCOLES)
Te busqué en el rincón de mi vida en el que te gustaba sentarte
y ya no estabas allí.
Una imagen etérea de ti ocupaba la silla que te regalé,
la de las risas y las caricias,
la de los besos y los susurros,
la de color morado.
Quise abrazar la memoria
y me puse perdido de esa nostalgia que provoca ganas de llorar.
Tu recuerdo aún ocupa el rincón de mi vida en el que te gustaba sentarte.
No sé si tengo ganas de comprar otra silla.
No hay prisa, tampoco sé dónde podría ponerla.
Julio 24, 2009 a 16:40
Interesante poema. Se intuyen pinceladas de recuerdos y nostalgia.
Un placer leerte.
Suerte con el blog.
Julio 24, 2009 a 16:46
Seguro que menos placer del que siento yo al saber que me has leido. Estoy seguro de que podré devolverte el cumplido en cuanto te animes a dar a conocer los tuyos, algo que espero que pase cuanto antes.