Javi ( glawar.org ) me pasa el testigo de una cosa que no acabo de entender muy bien: un meme musical. Intento afrontar el reto… Si fuera posible, les agradecería que leyeran el texto mientras escuchan la canción, aunque reconozco que es bastante complicado escuchar la letra y leer a la vez… Mejor hagan lo que les dé la gana.
De pequeño jugaba a ser el bueno de la película. Como todos los niños, supongo, quería ser héroe antes que villano. ¿Cuándo dejan los niños de querer ser héroes para querer ser poderosos? Supongo que cuando descubren que ser héroe es ser estúpido. Los héroes sólo ganan en la ficción. En la vida real se cansan de morder el polvo. O mejor dicho, los héroes de la vida real son los que no se cansan nunca de morder el polvo.
De pequeño aprendí que ser bueno depende de la moral, no de las ideas políticas. Aplaudí en las primeras elecciones que ganó Aznar, cuando todavía no había descubierto que era de izquierdas. Vi a mi padre defender a una chica de un novio demasiado exaltado cuando todavía no sabía que él era de derechas y que eso podía hacernos discutir. Hice justicia con Clint Eastwood y sus métodos fascitas; salvé la vida a todos los judíos que pude con el libertino de Schindler; intenté poner en marcha una revolución social con Jesucristo y otros curas, pero nos terminó jodiendo la Iglesia; y descubrí que me cae mucho mejor la gente con barba descuidada, como el Che Guevara, que la que tiene bigote, como nuestro entrañable General Paquito . Y por fortuna no me hizo falta empezar a ejercer de periodista para descubrir que la política hace tiempo que dejó de representar los ideales de aquellos que sueñan mundos mejores.
Simpatizo con los perdedores, con los ilustres perdedores, con los que saben que la única victoria que alcanzarán en su vida es no rendirse. Me llevan de la mano todos aquellos que siguieron levantándose pese a ser derrotados; los que se levantaron después de ellos; y los que se levantarán el día de mañana para reivindicar una idea de justicia que inevitablemente será corrompida en el mismo momento en el que alguien intente verbalizarla. Me acerco a los ideales con la intuición, no con la palabra, intentando que la única máxima válida sea aquella que nos permita a todos vivir en paz y ser felices. Por el momento son pocas las guerras que se han librado en nombre de una idea pura de justicia y libertad, pero muchos los que han caído intentando acercarse a esos ideales. ¿Por qué no caer con ellos?
Los hay que fueron fuertes. Los hay que nunca dejaron de soñar. Los hay que permanecieron firmes en sus ideales, por más ostias que les dio la vida, que supieron volver a levantar la vista con la idea fija de pedirle cuentas a Dios, al Diablo o a quien fuera pertinente dependiendo de cada caso, lugar del múndo y época. Ojalá algún día pueda decir que pertenezco a ese grupo de personas. Ojalá algún día nuestras experiencias permitan a los que vengan detrás de nosotros acercarse aun más a la correcta definición de nuestros ideales. Mientras tanto, mientras esperamos a saber qué somos, habrá que conformarse con ser de los nuestros. Simplemente ser, lo mejor que se pueda, ser, porque resulta que los otros… ya son demasiados.
Somos (José Antonio Labordeta)
Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.
Hemos
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.
Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar
tiempos
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.
Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.
Hemos
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.
Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar
tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.
Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.
Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.
Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar
tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.
Somos
como esos viejos árboles.
PD: Lo siento Javi, creo que me he salido un poco de madre con esto del meme musical… y además no se me ocurre a quién pasárselo… Lo dejo en manos de Mi viejo baul.