Archivos para ideales

Sin rumbo

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Noviembre 23, 2009 por silvio11

Existe algo peor que no tener voz cuando se desea gritar,

poder hacerlo y no saber qué decir.

Sentir que las palabras vienen, van

y confunden su propia identidad

incapaces de saber si están furiosas,

tristes, nostálgicas o enamoradas.

-

No ser capaz de distinguir la dirección

que necesitan seguir los propios pasos,

aunque las piernas estén deseando echar a andar.

-

Tener las fuerzas necesarias para derribar todas las barreras

y no saber diferenciar las paredes de las barricadas…

quizás porque no existe diferencia alguna entre ellas.

-

Querer mirar más allá de las nubes,

del bosque, de la niebla

y no saber por dónde sale el sol.

-

Desear escuchar la voz de quien está a tu lado

y oír únicamente la confusión heredada

de un millar de voces que luchan por imponerse al resto del mundo.

-

Existe algo peor que saberse derrotado,

notar la violenta calma que te inunda

cuando aceptas la incetidumbre como única certeza.

Secreto

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Septiembre 11, 2009 por silvio11

Nunca les hablaré de ti

para que no puedan ponerte nombre.

Te tengo escondida en el dedo gordo de mi pie izquierdo,

el primero que me rompe los calcetines,

el inquieto,

el revoltoso,

el de la uña larga y asquerosa,

el que insufla vida a los nueve pánfilos que le rodean.

-

Cuando los justos vengan a buscarte

les diré que no existes,

que todo nació de mí,

que nunca necesité a nadie para sentirme incómodo,

para perder el sueño por las noches,

ni para dudar hasta de la misma realidad.

Nunca les hablaré de ti

para que no puedan saber tu nombre.

-

Es probable que no me crean

y me pregunten tu nombre,

pero yo no les hablaré de ti.

Seguirás escondida,

Susurrándome por las noches

mientras el sol me alimenta cada mañana;

siendo el agujero negro que se traga toda la vida

que queda en mis manos, en mi mente, en mi corazón;

fijando objetivos inalcanzables.

-

Nunca sabrán por qué lucho

porque nunca les hablaré de ti.

Tendrán que conformarse con mirar

y asumir que no me conocen.

Tendrán miedo porque no sabrán qué es lo que me mueve,

ni hacia dónde.

Tendrán miedo, porque si no te conocen, no pueden clasificarte,

ni ponerte cadenas.

Tendrán miedo, porque siempre se teme al hombre libre,

y ellos sabrán que soy libre, aunque nunca sepan cuál es tu nombre.

Tenías razón Pablo

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Agosto 19, 2009 por silvio11

Tenías razón Pablo,

tiene que llover a cántaros,

tiene que caer agua del cielo,

anegar las calles,

limpiar las ciudades,

llevarse la basura de este mundo.

 

Pero me temo Pablo,

que no será suficiente con la lluvia.

Tienen las uñas clavadas en nuestra carne.

Quizás un huracán podría obrar el milagro.

Quizás un vendaval podría obligarles a huir,

pero tienen las uñas clavadas en nuestra alma.

 

Ojalá lloviera a cántaros

y se cumplieran todos los buenos presagios.

Ojalá llegase la tormenta

y tras su paso sólo quedaran sobre la tierra

un montón de seres humanos despistados.

Podríamos mirarnos a la cara,

confesar que no sabemos dónde vamos

y buscar consuelo en otros ojos asustados.

Podríamos dejar de ser seres

y empezar a ser humanos.

Ojalá, amigo Pablo, la lluvia se llevase todas las respuestas,

todos los sabios.

Ojalá borrase todos los caminos transitados.

Ojalá nos limpiase la memoria

para que nosotros pudiéramos encargarnos de limpiar nuestros corazones,

ya sin el recuerdo de los pecados, del dolor, de los rencores.

Y que sólo quedaran en el mundo un montón de seres humanos despistados.

 

Pero tienen, Pablo, las uñas clavadas en nuestras mentes,

en nuestras carteras, en nuestra carne, en nuestras casas,

en nuestros miedos y en nuestras almas.

 

Lo siento Pablo, pero no será suficiente con que llueva a cantaros…

Quizás también deba mojar el suelo alguna lágrima.

 

 

Y también tenías razón Ballestas, me he emocionado con esto de enlazar canciones.

Odio

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Agosto 11, 2009 por silvio11

ODIO,

a todos aquellos que escucharon la voz de otros,

a todos los que degollaron sus sueños

por cobardía, cansancio o delirio.

A todos los que traicionaron a la esperanza

y dejaron a sus ilusiones

morir de sed en el camino.

 

ODIO,

a la razonable voz de la sociedad,

a la reiterativa lógica colectiva,

al saber hacer, al bienestar,

a la sucia hipocresía que nos ceba

como a cerdos que ya no saben ni chillar.

 

DESEO,

ver un relámpago de ira en medio de la noche,

un atisbo de rebeldía entre tanta levedad,

un fogonazo de impaciencia, un derroche

de energía aplicado a la esencia misma de la verdad.

 

ANHELO,

formar parte de un ejército de ilusos,

de esos que nunca logran alcanzar sus objetivos,

de esos que nunca se cansan de llorar,

de esos que no comprendan que ganan sólo con seguir vivos,

de esos que cuando envejecen,

todavía sueñan con no dejar de imaginar.

 

 

A todos los que siguen buscando. No os atreváis a decepcionarme hijos de puta.

Meme musical: canción sobre política

Publicado en Historias del terruño (Guadalajara) con etiquetas el Julio 31, 2009 por silvio11

Javi ( glawar.org ) me pasa el testigo de una cosa que no acabo de entender muy bien: un meme musical. Intento afrontar el reto… Si fuera posible, les agradecería que leyeran el texto mientras escuchan la canción, aunque reconozco que es bastante complicado escuchar la letra y leer a la vez… Mejor hagan lo que les dé la gana.

 

De pequeño jugaba a ser el bueno de la película. Como todos los niños, supongo, quería ser héroe antes que villano. ¿Cuándo dejan los niños de querer ser héroes para querer ser poderosos? Supongo que cuando descubren que ser héroe es ser estúpido. Los héroes sólo ganan en la ficción. En la vida real se cansan de morder el polvo. O mejor dicho, los héroes de la vida real son los que no se cansan nunca de morder el polvo.

De pequeño aprendí que ser bueno depende de la moral, no de las ideas políticas. Aplaudí en las primeras elecciones que ganó Aznar, cuando todavía no había descubierto que era de izquierdas. Vi a mi padre defender a una chica de un novio demasiado exaltado cuando todavía no sabía que él era de derechas y que eso podía hacernos discutir. Hice justicia con Clint Eastwood y sus métodos fascitas; salvé la vida a todos los judíos que pude con el libertino de Schindler; intenté poner en marcha una revolución social con Jesucristo y otros curas, pero nos terminó jodiendo la Iglesia; y descubrí que me cae mucho mejor la gente con barba descuidada, como el Che Guevara, que la que tiene bigote, como nuestro entrañable General Paquito . Y por fortuna no me hizo falta empezar a ejercer de periodista para descubrir que la política hace tiempo que dejó de representar los ideales de aquellos que sueñan mundos mejores.

Simpatizo con los perdedores, con los ilustres perdedores, con los que saben que la única victoria que alcanzarán en su vida es no rendirse. Me llevan de la mano todos aquellos que siguieron levantándose pese a ser derrotados; los que se levantaron después de ellos; y los que se levantarán el día de mañana para reivindicar una idea de justicia que inevitablemente será corrompida en el mismo momento en el que alguien intente verbalizarla. Me acerco a los ideales con la intuición, no con la palabra, intentando que la única máxima válida sea aquella que nos permita a todos vivir en paz y ser felices. Por el momento son pocas las guerras que se han librado en nombre de una idea pura de justicia y libertad, pero muchos los que han caído intentando acercarse a esos ideales. ¿Por qué no caer con ellos?

Los hay que fueron fuertes. Los hay que nunca dejaron de soñar. Los hay que permanecieron firmes en sus ideales, por más ostias que les dio la vida, que supieron volver a levantar la vista con la idea fija de pedirle cuentas a Dios, al Diablo o a quien fuera pertinente dependiendo de cada caso, lugar del múndo y época. Ojalá algún día pueda decir que pertenezco a ese grupo de personas. Ojalá algún día nuestras experiencias permitan a los que vengan detrás de nosotros acercarse aun más a la correcta definición de nuestros ideales. Mientras tanto, mientras esperamos a saber qué somos, habrá que conformarse con ser de los nuestros. Simplemente ser, lo mejor que se pueda, ser, porque resulta que los otros… ya son demasiados.

Somos (José Antonio Labordeta)

Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.

Hemos
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.

Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar

tiempos
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.

Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.

Hemos
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.

Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar

tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.

Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.

Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.

Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar

tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.

Somos
como esos viejos árboles.

PD: Lo siento Javi, creo que me he salido un poco de madre con esto del meme musical… y además no se me ocurre a quién pasárselo… Lo dejo en manos de Mi viejo baul.

A veces

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Julio 20, 2009 por silvio11

A veces nos joden los sueños

porque ni siquiera saben que estamos soñando.

Olvidan mirarnos a los ojos

para ver el interior del alma que reflejan.

Olvidan que soñamos

porque ellos mismos se olvidaron de soñar.

A veces les odiamos porque nos joden los sueños.

A veces nos joden porque olvidamos que sólo son sueños;

que los sueños nos hacen de luz, de estrella, de guía;

pero a veces olvidamos que lo importante es el camino,

la cotas que se alcanzan, las alegrías y las penas que nos esperan en las cunetas;

que los sueños nunca se convierten en realidad, porque entonces no serían sueños;

que lo bueno de los sueños es que siempre se puede soñar algo nuevo;

que cuando te joden un sueño no está demás echar una mirada al pasado

para saber si ha merecido la pena recorrer el camino;

que lo importante es aferrarse a las cosas buenas, buscar otra sueño

y así, entre lo real y lo onírico, tener razones para seguir caminando.

 

(For my bro)

Revelación

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Julio 7, 2009 por silvio11

Gracias por hacerme pensar.

Gracias por hacerme sentir.

Gracias por hacerme tener un pensamiento que me hizo sentir.

Gracias por hacerme tener un sentimiento que me hizo pensar.

Gracias por no huir,

aunque me empeñe en sentirme sólo.

Gracias por regresar,

aunque traicioné todo lo que habíamos jurado defender.

Pausa dramática.

Pausa reflexiva.

Auténtica pausa previa a una revelación

Fue durante una noche.

Fue durante el día que siguió a la noche,

aunque ya intuía algo durante la tarde que precedió a la noche

y no debo negar que lo pensé durante la mañana que precedió a la tarde.

Fue un día,

un día que precedió a la tarde;

un día que llegó después de la noche.

Fue en un momento luminoso,

justo después de que se fuera la oscuridad,

un poco antes de que la oscuridad volviera.

Comprendí que no habíamos dormido juntos las noches suficientes.

Otra pausa.

Una más.

Esta vez, menos reflexiva y más sincera.

Me desperté triste.

Triste no tiene género.

Triste es unisex,

como algunas peluquerías.

Desesperado sí tiene género,

como otras peluquerías.

Para estar desesperado tienes que saber a qué género perteneces.

Para estar triste no.

Me desperté triste.

Quería que pasáramos más noches juntos.

No todas,

pero sí más.

No quería que mañana me cogiera la mañana,

o la noche,

o la tarde,

o el atardecer, que también es triste,

o hermoso,

y que tampoco tiene género,

aunque algunos crean equivocadamente que sí lo tiene.

No quería que mañana me cogiera el mañana

y me hiciera darme cuenta de que debimos dormir más noches juntos.

Porque cuando estamos juntos,

consigo sentir,

consigo pensar,

consigo sentir pensamientos

y consigo pensar sentimientos

que dan alas a mi inspiración.

Pausa reflexiva.

Pausa dramática.

Pausa previa al giro final de la historia.

Un día un hombre,

o una mujer,

se despertó y supo con toda certeza

que quería compartir más noches con sus sueños.

No todas,

pero sí más.