Archivos para siete días

Siete días (domingo de amarga esperanza)

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Diciembre 4, 2009 por silvio11

Una sombra que se cruza por la mente de la nada. Quizás un recuerdo ahogado por litros y litros de segundos o un sueño que se pierde entre los pliegues de la almohada. A veces es suficiente con intuirte, con pensar que camino hacia ti, aunque no sepa dónde me estoy dirigiendo. Las calles se convierten en un cúmulo de posibilidades, de imposibles posibilidades inciertas, de ilusas certezas en busca de sí mismas, de mí, de tu sombra perdida en la nada, de los sueños extraviados en mi almohada, de los recuerdos que lograron aprender a navegar.

La ausencia de una verdad que me sirva de guía me deja flotando en un universo de incertidubre; un universo de ojos verdes, azules, marrones; una rosaleda de labios entreabiertos; un océano de muslos sudorosos en el que las similitudes de las distancias cortas no empañan la ilusión de dar con un brillo único, con la emoción perdida de un sueño jamás recordado, con el secreto mejor guardado del fondo del mar. Con el color de tus ojos, los rasgos de tu cara, el sabor de tus labios.

Quedamos en el infinito, en ese punto indeterminado en el que la intuición se funde en un abrazo con el valor necesario para volver a llorar.

Canciones (Siete días: viernes)

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Noviembre 17, 2009 por silvio11

Canciones que me recuerdan a ti, que me calientan el alma con una alegre tristeza, como los besos que te endulzan el amanecer mientras te amargan el corazón.

Canciones que te dejan clavado en una silla, mirando hacia la nada, mientras llevas el ritmo con un leve movimiento de la pierna derecha, tan leve como el dulce sonido que produce cada una de las exhalaciones nasales que acompañan a tu sonrisa, la misma que me deja clavado a la silla, mientras estudio cómo se curva la comisura de tus labios.

Canciones que empiezan, que acaban, que mezclan, que enredan y desenredan, como nuestros brazos y abrazos, que siempre mueren maldiciendo el mismo instante de su nacimiento y soñando con renacer convertidos en un beso.

Canciones de las que nunca consigo aprenderme la letra porque prefiero sentirlas antes que memorizarlas, como cada uno de los rincones de tu cuerpo.

Canciones que despiertan la melancolía y dan ganas de vivir, como las noches de luna llena que vigilo solo desde mi tejado mientras imagino que nos cruzamos un día cualquiera por la calle… y me sonríes.

SIETE DÍAS (MARTES)

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Agosto 26, 2009 por silvio11

Me acuerdo de ti a diario,
pero ya no sé quien eres.
Recuerdo tus ojos,
recuerdo tus manos,
recuerdo el calor de tus labios
pegados al tenso temblor
de mis labios sellados,
pero ya no recuerdo quién eras.
 
Tu imagen me asalta en la noche,
me embosca en la calle,
se esconde en mi cama
y me ataca al ver que mis ojos
se abren cobardes
al nacer la mañana.
 
Me tortura la imagen ausente
de una extraña que habita en mis sueños
y se oculta en mi mente.
 
Mi memoria se emborracha de nostalgia edulcorada.
 
Te anhelo en el plano físico,
te imagino en el divino
y asumo con triste pesar
que en lo humano transitas ajena
al lento fluir
de la sangre en mis venas.

Siete días (jueves)

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Agosto 6, 2009 por silvio11

Ayer en la madrugada,

mama luna se fue a la cama

y llamó a las estrellitas

para que no se le desperdigaran.

Pero ayer en la madruga

Tú y yo perdimos nuestras palabras

y todas las estrellitas

nos miraban preocupadas.

 

Callaron el viento y los coches,

nos persiguieron con sus miradas,

nos pusimos bizcos de vernos

y el silencio nos arengaba.

Te adiviné en el deseo,

Me descubriste en tu alma

y a todas las estrellitas

les sorprendió la mañana.

 

Dejaron de volar los pájaros

y de robar las urracas.

Ni los perros con sus ladridos

osaron romper la calma.

Te humedeciste los labios,

se me encendió la esperanza

y todas las estrellitas

aguantaron sus carcajadas.

 

Se echó la siesta el tendero,

los funcionarios plegaron alas

y en la tarde no hubo testigos

que vieran cómo te acariciaba.

Se nos juntaron las bocas,

se prendió la famosa llama

y satisfechas las estrellitas

por fin se fueron a casa.

 

Al poco llegó la noche,

no era una noche estrellada.

En medio de la oscuridad,

tu sonrisa me iluminaba.

SIETE DÍAS (MIÉRCOLES)

Publicado en cosas que podrían haber rimado con etiquetas el Julio 16, 2009 por silvio11

Te busqué en el rincón de mi vida en el que te gustaba sentarte

y ya no estabas allí.

Una imagen etérea de ti ocupaba la silla que te regalé,

la de las risas y las caricias,

la de los besos y los susurros,

la de color morado.

Quise abrazar la memoria

y me puse perdido de esa nostalgia que provoca ganas de llorar.

Tu recuerdo aún ocupa el rincón de mi vida en el que te gustaba sentarte.

No sé si tengo ganas de comprar otra silla.

No hay prisa, tampoco sé dónde podría ponerla.