IV

Posted in Sin categoría on febrero 5, 2019 by silvio11

Hay emociones en las palabras

y en los recuerdos, los sueños

y hasta en las fotografías engañosas

de una memoria que juega a la utopía.

 

Cantos en las miradas a un cielo lleno de nubes

de formas etéreas, metafóricas, pasadas.

La melancolía es un camino rodeado de oscuridad,

un paseo flanqueado por los ladridos de los perros

y los ruidos de la noche.

 

Es encontrarse con uno mismo en el cotidiano ejercicio de escrutarse la mente

 

Hay emociones en las palabras,

en las imágenes,

en las canciones,

en el latido traicionero de un corazón despistado.

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Aquellos que fuimos

Posted in Sin categoría on noviembre 13, 2018 by silvio11

Quienes éramos.

Disparamos palabras a matar, cargadas de sucia pólvora, verdad e inconsciencia. Cometimos todos los pecados de la juventud. Fuimos soberbios. Nos pensamos inmortales y mordimos las manos que nos daban de comer en incontables ocasiones, pero nunca fuimos reyes. Eso no. Si acaso bastardos, apátridas, forajidos, felices viajeros de la melancolía y filosofillos de la noche. Hicimos otra cosa, nuestro invento. Y perdimos sin hacer demasiado ruido, porque había que crecer. Todo el mundo debería tener un pedazo de utopía en el pasado, aunque nada fuera tan hermoso como lo recordamos. Pensar letras. Soñar que eran importantes. Creer que otros guerreros tomarán el testigo y que su fuerza hará aún más dolora nuestra debilidad.

 

III

Posted in Sin categoría on enero 24, 2018 by silvio11

Todos los segundos serán pasado.

En este mismo momento soy consciente de que todo lo que amo pasará,

perdido en la nostalgia de los recuerdos del ahora, cuando somos tan bellos,  tan viejos ya, tan imperfectos.

Añoraré los momentos que ahora odio,

echaré de menos los paseos por el campo que ahora recorro a regañadientes,

los ladridos de Max, mientras se dirige con su trote lobuno hacia el atardecer,

las maldades de Nala.

Observo mis desgracias y siento ganas de llorar por ellas, porque son  todas tan entrañables.

Es tanto lo que voy a echar de menos mañana,

dentro de 30 años,

o mañana,

dentro de un día.

Discutir contigo, los empujones que me das cada vez que ronco…

Los consejos de mi padre, los empalagosos besos de mi madre.

Tanto que quiero llorar.

Tanto que me siento afortunado por este dolor que viene a verme antes de tiempo,

dispuesto a enseñarme a amar cada segundo de mi vida.

Viernes, 10 de junio. 2.28

Posted in Sin categoría on junio 10, 2017 by silvio11

 

Tengo un huracán en la palma de mi mano,

una espiral psicótica que intenta descubrir la verdad dentro,

donde sólo hay dudas, prepotente,

egoísta.

 

Qué humano, pensar que el universo descansa en nuestro epicentro,

al margen de todo lo que ocurre fuera,

del mundo que palpita en cada brizna de hierba,

egoísta.

 

Somos como pequeños insectos llenos de soberbia,

queriendo explicar el universo desde nuestra diminuta parcela de tierra,

ignorando todo lo que no amamos,

egoístas.

 

Max mueve el rabo a mi lado.

Me lame la pierna.

Esta nervioso.

Creo quiere que vayamos al sofá, a estar juntos sin más respuestas que la                                                                                                               respiración.

El pequeño zorro que quiso ser lobo,

seguro desde su egoísmo compartido.

No tiene expectativas internas si no necesidades fundadas en hechos externos.

Desea en función de lo que le rodea y conoce, de lo que ama.

 

Quiero aprendes a escuchar al universo para poder armonizar mis necesidades internas con él,

como hace mi perro

II

Posted in Sin categoría on junio 6, 2017 by silvio11

¿Quién va a venir a salvarme cuando sea yo?

Cuando ya no sea un niño indefenso,

cuando adulto mire al mundo frente a frente,

a los ojos,

como se mira al enemigo y no a la aventura.

 

¿Quién querrá?

Cuando ya sea autosuficiente, cuando no me deje,

cuando el silencio ya no sea un lugar donde encontrarme.

Cuando tenga miedo y sepa qué debo hacer en cada momento.

 

Acaso entonces ni siquiera merezca la pena ser salvado.

Seré uno más, otro de tantos.

Y puede que eso tampoco sea tan malo.

I

Posted in cosas que podrían haber rimado on abril 8, 2014 by silvio11

Nuestro secreto es el del velo rasgado.
El del susurro de la seda
y el deseo de unos dientes afilados que estremecen de placer el corazón de la luna mientras lo devoran.

El de las ondas que nacen cuando el rayo de luz pasea sobre las aguas en calma de un río salvaje,
dormido,
llevando hasta el infinito el cosquilleo que siente la oscuridad cuando el calor besa la nada…
y ambos sonríen.

El de la pluma que se desliza sobre el suelo,
casi sin tocarlo,
pero sin separarse nunca de él,
impulsada por un viento caprichoso.
Inmortal.
Narcótica.
Efímera y Eterna.

 

Caricia.

El dilema de las magdalenas

Posted in fragmentos de historias jamás escritas with tags on enero 24, 2012 by silvio11

Por las noches le gusta sentarse junto a la ventana y pensar en asteriscos… Bueno, no siempre, sólo los días en los que se siente al margen de todo. Y si tuviera que describir la cara que pone al comer sopa, diría que es como si estuviera pensando en castillos de arena, entre soñadora y melancólica… Era cuestión de tiempo que se le comieran sus propios pensamientos.

 

– Sí, sí, ese está bien –farfulla ensimismado mientras trata de localizar el barquillo perfecto entre cientos de ellos.-  Sí, sí y ese también.- Y ríe, inocente y desquiciado.

 

Al final coge uno y comienza a examinarlo de cerca.

 

– ¿Sabes? Hasta las magdalenas deben morir en el momento apropiado.

 

 

La magdalena estaba rellena de unas maravillosas pepitas de chocolate y recubierta por un delicado papel blanco con topitos morados. La habían dejado en la segunda repisa del armario de la cocina y Adelaida llevaba cosa de cinco minutos mirándola fijamente. El destino es simple, se dijo la magdalena. Tenía miedo de la oscuridad, pero conocía tantos y tantos bollitos que se habían ido secando con los años que… ¿Es un suicido cumplir con la vida? Nací para ser devorada. A nadie le gusta morir, ¿pero no es peor descubrir en el lecho de muerte que tu vida no ha servido para nada?

 

 

– Sí, sí, es bueno. – Y piensa en asteriscos de puntas redondeadas, en asteriscos a los que les faltan brazos y pasan por la vida como signos de multiplicar y en asteriscos que al llegar a casa descubren que un número pequeñito les ha robado la frase.

 

Un acto más… Sólo un acto más de diversión, locura y… ¿vida o superficialidad? Puede que sea lo mismo. Se pregunta cuál será el significado real de su próximo beso. ¿Un arrebato exultante de vitalidad o un remedio que se administra periódicamente para ahuyentar la soledad? El suicida obedece a sus impulsos, convencido de ser una magdalena.

 

Por cierto, más allá de los labios de Adelaida, la magdalena solo ve oscuridad.

 

A veces la noche protege… A veces la nada protege… A veces la muerte es acogedora.

 

 

Y pasa el resto de sus días buscando el barquillo perfecto, pensando en asteriscos y encerrado en sus propias ilusiones, incapaz de saber si tenía razón o no, pero soñando maravillosos castillo de arena que derriba el viento y lanzándose de cabeza dentro de los labios de una niñita con coletas y sonrisa infantil, como la magdalena que siempre ha sido.