Ayer te vi llorar

Aunque tú no lo sepas.

Director: Juan Vicente Córdoba.

Reparto: Silvya Munt; Gary Piquer; Andrés Gertrúdix y Cristina Brondo.

Heredé a Luis García Montero de un amigo que fue compañero antes que maestro y maestro antes que amigo. Heredé a Luis García Montero y su Aunque tú no lo sepas, pero la canción de Quique González la había descubierto unos años antes. Quique se la había regalado a Enrique Urquijo, que nos la hizo llegar a través de aquel disco solitario que publico con Los Problemas… que nombre tan adecuado para los compañeros del Quique que se dejó matar por las drogas, o por la vida, que a fin de cuentas viene a ser lo mismo.

La canción retiene en su letra la amargura de aquel que ama desde la distancia, desde la imaginación. Era imposible no aficionarse a escucharla una y otra vez. “Aunque tú no lo sepas, me inventado tu nombre”. No existe mejor forma de empezar una canción. Bueno, existe, pero ésta es de las buenas.

Fue cuestión de tiempo descubrir, gracias a una conversación con el compañero-maestro-amigo, que había una fuente original: Luis García Montero. La poesía no decepciona, sobre todo si se le escucha a él mismo recitarla.

Poco después llegaron las noticias sobre el cuento: El vocabulario de los balcones, también surgido de aquella misma poesía, y de la posterior Aunque tú no lo sepas, the movie.

Un cartel de la película permanece semioculto en la Facultad de Ciencias de la Información, aunque puede que el paso del tiempo haya terminado arrancándolo de la pared. En él podía leerse “cuando la vida te maltrate acuérdate de mi, que no se cansa de esperar quien no se cansa de mirarte”. Otra frase digna de ser recordada. Había mucho que rodar en toda aquella historia-delirio. Mucho deseo contenido. Muchas noches desperdiciadas en sueños que poner ante la cámara. Muchos sueños febriles de enamorado. Por desgracia, nada de eso se ve en la pantalla.

El poema, la canción, quedan diluidos en una historia que podría ser perfectamente desechable si no fuese por tres momentos líricos. Tres. El primero, el flashback de Lucia en su juventud, quieta en el balcón, bajo la lluvia, extendiendo las manos para sentir en plenitud el momento. Cualquiera se habría enamorado de ella. Segundo: la cita del anterior párrafo escrita en un libro de Hermann Hesse. Y para acabar, una frase desesperada que pretende comunicar todo el amor que jamás podrá ser demostrado, “ayer te vi llorar”. Se la dice él, Juna, a ella, Lucia, la primera vez que hablan. Como es normal, la chica se ofende al descubrir que la observa, que la espía. Él, mientras tanto, sólo quiere consolarla, evitar que vuelva a llorar.

El resto del metraje sí que es prescindible. El desengaño amoroso. La madurez depresiva. El papel activo del hombre y el dejarse llevar de la mujer, que termina asumiendo el rol de sufridora, por mucho que se la quiera presentar como alguien con iniciativa. Los tonos pastel de los escenarios, el exceso de iluminación y de planos abiertos, la ambientación cañí del tardo franquismo y Daniel Guzmán, ese Daniel Guzmán que tanta simpatía puede llegar a despertar y que tan mala carrera ha tenido, convertido en una caricatura que después se reafirma con la presencia de Manuel Morón, otro grande del cine patrio condenado a brillar sólo cuando expone sus miserias. Del resto de actores mejor no hablar. No es que sean malos, es que están mal dirigidos.

Una lástima que Aunque tú no lo sepas no apostase por un poco más de minimalismo, por un poco más de introspección, por un poco más de ese deseo insatisfecho que abundan tanto en la canción como en la poesía. Una lástima que la única vez en la que se utilice esta estupenda introducción, “aunque tú no lo sepas…”, sólo sea para decir algo tan risible, por lo evidente, como “…aquella noche me partiste el corazón”.

¿Y por qué escribir de algo que no convence? Por una imagen y dos frases. ¿O es que acaso nunca has soñado con poder acercarte para decirle “ayer te vi llorar”?

3 comentarios to “Ayer te vi llorar”

  1. Recuerdo ese cartel gastadísimo en la Facultad. De acuerdo con lo que opinas de la película, diluye hasta hacer desaparecer la magia del poema. El problema viene del título, engañoso.
    Prueba a escuchar, si no la conoces, ‘Te vi llorar’, de Quique González.

    Abrazos

    • silvio11 Says:

      Era un cártel maravilloso. Me tuvo atrapado durante mucho tiempo, sobre todo por la dichosa frasecita. Supongo que a veces es mejor imaginárse las películas que verlas, porque yo estaba convencido que esta sería la bomba. Me pasaba lo mismo con el de Yoyes, que estaba dentro de la videoteca. He estado buscando la canción, pero no consigo dar con ella.

  2. Mala memoria. La canción se titula ‘Bajo la lluvia’, melancolía extrema y hermanada con esa imagen que tanto impacta de la película. Del cartel de ‘Yoyes’ no me acuerdo. Vagamente del filme, a pesar de Ana Torrent.

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