Carta para Ada

Hola Ada. Me acabo de poner a escuchar la canción que te ha dedicado tu otro tío Javi, el de las rastas. La verdad es que él sabe mucho más de música que yo. También la tía Tricia, que te ha dejado otra, pero es que a mí siempre me ha motivado más la melancolía. Por cierto, tendrás que perdonarme si me extiendo. Tengo muchas cosas que contarte y ninguna prisa por acabar.

Por norma general, los adultos tenemos miedo a las llamadas que se producen de madrugada. Supongo que por eso lo tuyo fue un mensaje. Llegó a las 5.28. Era de papa. “Chavales, nos hemos puesto de parto. No sé si será ya o dentro de horas, pero la Lore ya se queda ingresada en el doce hasta que dé a luz”. Y así empieza esta historia. Por lo menos en lo que a mí respecta. Me quedé sentado en la cama, con las piernas cruzadas y cara de tonto. Verás, vivo con un amigo al que le molesta mucho que le despierte para hacerle preguntas estúpidas, así que no sabía qué hacer y tampoco me parecían horas para llamar nadie. Tras unos minutillos de duda decidí que lo más divertido (en la vida casi siempre hay que hacer lo más divertido) sería coger el coche y salir zumbando hacia Madrid. Tu otro tío Javi, el de las rastas, me envió un mensaje a las 5.38 para asegurarse de que me enteraba de la noticia. Resulta que sabe que soy un poco despistado, así que es como si tuviese tres hermanos mayores en vez de dos. De hecho, acabó llamándome para asegurarse del todo. Toda tu familia materna estaba movilizada desde hacía un rato. Aquella mañana se me olvidó ponerme los calzoncillos. Las prisas, supongo.

Las j´s nos metimos en mi coche, algo que a tu otro tío Javi, el de las rastas, siempre le convierte en una especie de padre. Él es así, un libertino visual, pero serio en todo lo que concierne a las cosas serias. Delante, en el Picasso, que es un miembro más de la familia Ballesteros Plaza, iban Pepe, La Inma y La Eduarda. Sobre tu abuela te diré una cosa. Si no me traiciona la memoria, una vez me dijo que su madre se comportaba con ella como si fuera una hermana más, y creo que eso se le ha pegado. La Eduarda (muy importante esto del artículo “La”: La Eduarda, La Loreto, La Inma y La Patri) es un poco niña, que lo sepas. Ten cuidado, porque si te descuidas con ella es probable que termines interpretando a Hamlet antes de que aprendas a hablar. Desde este mismo momento te adelanto que todos te vemos un gran futuro como Principito.

El Picasso lo conducía tu abuelo Pepe, Maculy para los amigos, el genuino hombre de hielo. Parece que nunca se pone nervioso, en eso se parece un poco a tu abuelo Miguel, pero algo alterado sí que debía estar, porque iba unos cinco kilómetros por encima del límite de velocidad y eso, tratándose de él, ya es mucho decir.

Cuando llegamos al Hospital no encontramos a papa ni a mama, así que nos pusimos a esperar. ¿Te has preguntado de qué habla la gente en este tipo de circunstancia? Yo también, porque la verdad es que no me acuerdo demasiado de qué hablamos aquella madrugada. Me parece que la abuela Eduarda nos contó la vida y milagros de una tal Teresa. Tu tía Inma sacó uno de sus recuerdos traumáticos de infancia, cuando nació y no había nadie en casa para recibirla. Tu abuelo Pepe sonreía de esa manera tan suya, con la sonrisilla de circunstancias que le sale de vez en cuando. Y tu otro tío Javi, el de las rastas, se quedó dormido en una postura bastante incómoda. Yo me preguntaba cómo era posible que se me hubiese olvidado ponerme los calzoncillos.

El siguiente en llegar al Hospital fue tu abuelo Miguel. Con las manos detrás de la espalda, como siempre que va a hacer alguna petición extraña a algún extraño, asaltó a un médico para pedirle que nos consiguiera algo de información sobre papa, mama y sobre ti. Tardó un poco, pero al final papa salió a decirnos que todo iba bien, que mama estaba dilatando como Dios manda y que venías un poco de lado. Eso, hija mía, lo has heredado de los Pastrana. Nosotros nunca hacemos nada de la manera sencilla si podemos complicarlo un poquito. Tu abuela Eduarda se dio un gusto al cuerpo y se metió unos churros en la cafetería. En serio, espero que no se convierta en una tradición ir el día de tu cumpleaños al 12 de Octubre para comer churros.

Más espera.

Esta vez la que se durmió fue la tía Inma y al despertar debió tener algún tipo de iluminación, porque decidió pasarse por el forro las prohibiciones y meterse de lleno en la sala de dilataciones. Sí, lo de la impulsividad de la tía Inma también debe ser de nacimiento. Hay gente a la que no le importa ponerse el mundo por montera. Estoy seguro de que tú vas a ser igual, no por tu madre, si no porque tienes a otra tía, la tía Patri, que en ese sentido es completamente igual. Seguro que a mama y a papa les gustaría que fueses más seria y que el otro tío Javi, el de las rastas, se hará el escandalizado cuando decidas saltarte las normas, pero está bien eso de que ajustes las reglas del mundo a las tuyas y no las tuyas a las del mundo… Bueno, al menos eso es lo que yo creo.

A la abuela Eduarda no le hizo ni puñetera gracias la incursión de la tía Inma… Para ser exactos le dio envidia. Mucha envidia. “Esta bruja que se ha colado”. Pero eso nos sirvió para que los demás decidiéramos dar un paso al frente y adentrarnos un poco en la zona prohibida, que era un pasillo muy largo y que sólo tenía ascensores. Cuando volvimos a ver a la tía Inma nos dijo que ya estábamos en la parte seria del día. Papa, vestido de enfermero y habiendo soltado lastre en el último minuto, ya estaba dispuesto para el reto. Mama siempre está lista para todo. Incluso cuando está preocupada, está serenamente preocupada. A mi no me sale imaginármela con miedo, pero sí que me sale verla mandando a la gente a la mierda.

Sobre el parto sólo diremos que papa debió asustarse un poco y que mama… mama debió enfadarse, porque mama no se asusta nunca.

11.27 horas de la mañana. La tía Inma y yo reforzamos la amistad de la abuela Eduarda con unos gitanos frente a la puerta que da al ala de los quirófanos. La tía Patricia ya ha llegado al hospital. Ella no lleva rastas, pero es tan hippie como tu otro tío Javi (los dos son vegetarianos, que no te líen). Los abuelos Pepe y Miguel hablan de sus cosas. A todos nos vibra el móvil, aunque algunos nos damos más cuenta que otros. “Ya está aquí Ada. Las dos bien”. Respiramos tranquilos. No me había dado cuenta de lo nervioso que estaba hasta que leo el mensaje. Me quedo en el plano astral durante unos minutos, pensando en lo bien que está que le pasen cosas buenas a la gente buena, y sólo reacciono cuando veo llegar a tu abuela Eduarda. La han operado de la cadera hace unos meses y tiene que ir con muleta a todas partes, pero se las apaña para llegar la primera a casi todos los sitios. Puede que mañana le duela todo el cuerpo, pero hoy no va a dejar que eso le estropee la experiencia.

Nos juntamos todos frente a los quirófanos… Todos menos el abuelo Miguel, que es pragmático antes que muchas otras cosas y se va para la sala de espera por si nos llaman por megafonía. Él es de esas personas que saben que algunos tienen hacer las cosas menos divertidas o importantes para asegurarse de que todo sale bien. Creeme, no hay mucha gente así, y se les valora poco. Los demás nos agolpamos frente a la puerta del quirófano para ver si podemos descubrir algo. Al final aparece papa. Todo ha ido bien, pero está un poco impactado por la situación. Ya es padre. Y tú ya eres hija.

Con los nervios, la abuela Eduarda le planta dos besos a la primera rubia que sale por la puerta del quirófano. La muchacha no es tu mama, pero supongo que se agradece eso de que te besen, ¿no? No ha sido la única con algún despiste. Minutos antes yo le he preguntado a una médico por Ada Pastrana en vez de por Loreto Ballesteros. Nervios. Nervios que por fin se van marchando ahora que ya sabemos que estás aquí y que las dos estáis bien.

El resto del día, que te lo cuente otro. También van a verte el tío Miguel y la abuela Marisa. El tío Miguel es el papa del otro miembro más cojonudo de la familia Pastrana, Miguelón, tu primo, mi ahijado y el hijo de la tía Ester, que también es otra de esas tías con una cabeza sobre los hombros que sirve para algo más que para llevar sombrero. Del tío Miguel vas a aprender la realidad sobre el cómic y el cine que mama te va a ir transmitiendo de forma adulterada. Él se ocupará de que Miguelón y tú leáis tebeos y veáis películas divertidas, te lo prometo. Sobre la abuela Marisa mejor sólo te digo que es todo pasión y que creo que en eso yo he salido un poco a ella. A los dos se nos da mejor sentir que pensar.

No te doy más la brasa, que ya casi me sé de memoria la canción de Paco Ibáñez. Sólo te dejo un apunte de la primera vez que fui consciente de que tenías tu propia familia. Ocurrió en tu segundo día de vida, pero no fue cuando llegué por la mañana al hospital y me encontré a mi hermano acunándote en sus brazos mientras mama dormía un poco. Tampoco cuando fuimos a por la baja de mama al médico de cabecera. Llevábamos una media hora esperando a que nos atendiesen y de repente, con un gesto de fastidio, me dijo: “Estoy cansado de estar aquí. Echo de menos a Ada”. Fue por la noche, cuando se había ido casi toda la familia. Papa y Mama llevaban todo el día separados y creo que era la primera vez que tenían un segundo para descansar y contarse las penas y alegrías de las últimas doce horas. En el Hospital sólo quedábamos la tía Inma y yo, pero ella se salió un segundo para hablar por teléfono, así que nos quedamos en la habitación papa, mama, tu y yo, que estaba hablando con tu otro tío Javi, el de las rastas, por teléfono. Entonces mama dijo: “La verdad es que estoy un poco preocupada”. Se refería a ti. Ya era de noche y hacía un poco de calor en la habitación. Papa dijo algo para tranquilizarla. Tú dormías en la cuna. Me los imaginé a los dos hablando mientras seguías durmiendo. Me imagine la noche que les esperaba; la de cosas que podrían contarse, y me di cuenta de que ya tenías tu propia familia, porque es tu familia, no la de ellos. De eso puedes estar segura. Es lo que tenéis los niños, por lo menos Miguelón y tú, nos robáis el protagonismo y la propiedad de nuestras propias vidas. Ni siquiera os los regalamos, simplemente os hacéis con ellos.

PD: Tu otro tío Javi, el de las rastas, y yo hemos decidido que vas a permancer virgen hasta los 40. Lo siento, es así. Soy consciente de que no te gustará demasiado esta idea, pero…

Para más información sobre Ada, se recomienda leer blogs realmente útiles:

http://glawar.org/wordpress/2009/07/28/bienvenida-al-mundo-ada/ (del otro tío Javi, el de las rastas)

http://koaladelunares.blogspot.com/2009/07/ada-nueva-personita-en-el-universo.html (de la tía Patri, que también es hippie , pero no tiene rastas).

13 comentarios to “Carta para Ada”

  1. El cronista oficial del evento, la verdad es que escribes de puta madre, el que no te decidas a escribir un libro en plan serio es simplemente cabezonería, hay gente que escribe mucho peor y tienen hasta seguidores…
    En cualquiert caso, contado así siempre podrá Ada recordarlo, recordarnos y vivir ese día que nosotros vivimos junto a ella esperándola, sus tios vegetarianos, su tío bohemio e hiperesteta y el resto de la familia Pastrana-Ballesteros.
    La que te espera Ada!!!

  2. Mercedes Says:

    Soy la tia “Merce”, ´tia abuela de Ada por parte de madre. Creo que no te conozco personalmente, pero he oido hablar de tí a la familia Ballesteros-Plaza, a tu hermano David y a mi hija Nerea. Me parece precioso lo que has escrito y no se me ocurre mejor regalo para una personilla que acaba de llegar al mundo. Describes perfectamente por lo menos a las personas de esta historia que yo conozco. De verdad, creo que Ada va a tener mucha suerte por tenerte como tio, aunque hayas decidido que sea virgen hasta los 40.

    • silvio11 Says:

      Gracias a los dos. Tía Merce, creo que sí nos conocemos. Fue hace unos cuatro años, cuando vinisteis a pasar las navidades a Guadalajara y os llevaron al Krypton, ese tugurio al que dentro de unos años irán a buscarme mis sobrinos para asegurarse de que llego a las oportunas citas familiares.

      Por lo de los 40 tendrá que estar agradecida, hasta hace nada iba a ser monja de clausura.

      Un beso.

  3. Mantenido Says:

    Macho, eres la ostia.

  4. Mantenido Says:

    Y aparece la susodicha mamá…eso de que nunca se asusta habrá que verlo, depende del número de reuniones familiares que haya a la semana.
    Gracias a todos. Ya sólo por teneros alrededor merece la pena tener hijos. A ver quién esel siguiente…

  5. laMari Says:

    Gracias por la crónica. Creo que no voy a poder dejar de llorar de emoción nunca.

    * Nota: lo de virgen hasta los 40 no os lo creéis ni vosotros. Ya se encargarán las tías hippies y las amigas comeflores de las tías de que eso no sea así. Esto es la guerra!!! Ayyyy!!! Por dios o diosa, que acaba de nacer!!!

  6. Hola Ada, soy tu prima Nerea, si, tu prima, que no te cuenten otra cosa… Que sepas que tu llegada me ha destronado del trono Ballesteros, supongo que ya era hora, se acabo lo de ser la pequeña. Pero bueno, no te guardo rencor porque soy una prima molona, estaré encantanda de darte consejillos, jeje.

    Javi! ya veo que tienes mano con esto de la escritura, al final te has convertido en un plumilla😉 A ver si coincidimos otro día en el Krypton. Cuidate. Un beso.

  7. Bienvenida a mini Ada!!
    Si en algo tiene que parecerse o aprender de alguien, que sea a escribir como tú.

    Un beso Jav

  8. Hermosísimo. Ojalá pudiera escribir algo igual. Enhorabuena al coleccionista de sentimientos reales y, más todavía, a los padres y familia.

  9. ¡Hola a tod@s! A ver, Javi Ballesteros, la crónica de Javi Pastrana ha despertado más a la gente las ganas de comentar que tu canción…ahora es cuando yo doy mi versión…mientras leía la poesía y escuchaba la canción, no podía parar de llorar, y así es difícil publicar una respuesta😛 Jo, vaya tíos que tiene Adita, ahí, dándolo todo…mola…y qué decir de Tricia (ahora lo digo en su página)…
    Tu carta “se sale” Javi, creo que es unánime…yo quiero volver a nacer para que me hagan una😦 Ah, y mi trauma no era que no me esperasen en casa, sino que no había nadie en el hospital porque Maculy estaba con los otros dos…en fin, lo que tiene ser la pequeña…
    Gracias por regalarnos un recuerdo así a tod@s…Ada te lo agradecerá, eso seguro…yo imprimiré tu carta, por si sucede una “ecatombe” informática y desparecen los ordenadores, o algo así😛
    Buenas noches…que soñéis tod@s con las manitas de Ada🙂

  10. Ana Glez Says:

    Aysss!!! Menos mal que todos mis compañeros están de vacaciones, porque no puedo parar de soltar lagrimones!!!

    Enhorabuena a tooooooda la familia Pastrana-Ballesteros!!

    Ada…qué guapa estás en las fotos que nos ha mandado la tía Inma!! Qué ganas de conocerte!!

    BESITOS

  11. silvio11 Says:

    Dios, la mismísima Loreto ha dejado un comentario. Esto es lo más grande que me ha pasado nunca. Decidido, a partir de ahora dedico este blog enteramente a Ada.

    Mari: Pásalo bien en Japón, de verdad. Y recuerda, traeme un gehisa o un luchador de sumo, lo que mejor te quepa en el bolso.

    Nerea: ¿Eres ya una profesional de la imagen? Si que estaría bien vernos algún día. Estoy pensando en ampliar mis capacidades narrativas al mundo del guión y busco desesperadamente gente a la que emborrachar para ver si monto una compañía en plan Ed Wood (dicho así no suena muy atractivo, ¿verdad?)

    Leti: Ya es oficial, te debo una copa y un trofeo a la lectora más fiel de este blog. Eso sí, mejor te la pago fuera del horario laboral.

    Rafa: Has escrito cosas mucho mejores que esta. Sé que has visto que le faltaba la tilde a “Verás” y que había puesto dos veces madrugada en el segundo párrafo demasiado seguido, más los fallos de los que todavía yo no me he dado cuenta.

    Inma: Vale, vale, lo de la casa ha sido una licencia poética. Es que cuanto más te oía contar la historia (y fueron unas cuantas veces), más me recordabas a Gila con el monólogo en el que contaba que cuando nació no había nadie en casa y se tuvo que ir a la de la vecina para decirla “que ya he nacido”. ¿Te he hecho dudar de mis capacidades periodísticas…? Bonitos pendientes.

    Ana: Te emocionas con demasiada facilidad, gracias por la enhorabuena. ¿Y tú y Jorge para cuándo?

    PD: Hago este comentario con la exclusiva intención de alimentar mi ego. Nunca me había dirigido a tantas mujeres en tan poco espacio. Un motivo más para dedicar el blog enteramente a Ada. Podría llamarse… ¿Cuando Ada sopla? ¿Los aires de Ada? ¿Los gases de Ada? Se aceptan sugerencias.

  12. Lo siento por tardar tanto, no he tenido muchos momentos tranquilos y quería disfrutar de tu delicada escritura. Llevo llorando 4 días enteros, joder!!! Y es por tu culpa, Adita, y por todas las cosas preciosas que arrancas en la gente que vas a tener, que ya tienes, a tu alrededor.
    Desde luego da mucha envidia ver a tanta gente pendiente de una cosita tan pequeña y que da tan poco a cambio (sólo das pis y caca). Pero es completamente comprensible sólo con ver la cara de gilipollas que tenemos todos. Espero que cuando seas mayor te sientas muy feliz y querida y que valores todo lo que la gente que te quiere habrá hecho por tí, sobre todo tus padres.
    Yo ayer te cogí por primera vez y quiero que sepas que tienes un poder mágico, rollo heroína, que es una pasada.
    Ah! Y por cierto, no te preocupes, que tus tíos son unos putos neuróticos pero que no vas a tener ningún problema para enrollarte con quien te dé la gana, siempre que lo hagas cuando tú quieras y con quien tú quieras y que utilices unas cosas que parecen calcetines transparentes.
    La tia Tricia disfrazada de koala

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