Camino

Camino. Sin prisa. Despacio. Buscando un destino. Siempre tienes que buscar un nuevo destino cuando has renunciado a regresar a todos aquellos lugares que solías frecuentar. Camino. Despacio. Muy despacio. Tantas preguntas y preguntas dan vueltas alrededor de la cabeza. Tantas dudas. Me pregunto a qué tengo miedo. De que estoy huyendo. Si acaso no estaré huyendo de mi propio camino. Levanto la cabeza. Estoy donde juré no volver a estar. Me marcho. Es probable que algún día regrese, pero no será hoy. Me faltan fuerzas. Temo que mis ojos le pidan a mi fuerza de voluntad un sobre esfuerzo. Temo que mi corazón vuelva a ponerse boca abajo ahora que ya he conseguido enderezarlo… Es mentira, pero me la creo.

Camino. Sin prisa. No hay hogar al que regresar. La calle puede ser un buen refugio. La lluvia también. Me preguntó sobre qué escribiré cuando deje de llover. ¿Sobre el Sol? La barra de un bar es otro lugar en el que escapar de todo. Sólo tienes que mirar fijamente las botellas. No levantar la mirada de las botellas. Seguir bebiendo hasta que te sientas parte de la marea humana que te rodea. Bromear un par de veces con la camarera, si es necesario, y seguir mirando las botellas. No hay camino. Andas por un bosque sin senda. Estiras las manos para tocar las cortezas de los árboles, aunque puedan hacerte algún corte. Respiras, llenándote de olor a pino, a naturaleza, a tabaco, a bar. Estás mirando fijamente las botellas y decides cerrar los ojos. Escuchas los pájaros, las hojas que arrastra el viento, el crujido de las ramas bajo tus pies, la música, las risas, los gritos, el futbolín. Todo es lo mismo. Eres parte de la marea. Soy parte de la marea. Desaparece el ente individual dolorido y temeroso. No ves más allá de tu propia nariz, de tu próxima copa. Renuncias a los propios deseos.

Sin prisa. Despacio. Tienes miedo de ceder a tus impulsos, de volver a perseguir la misma presa. De dar vueltas sobre ti mismo como un perro que intenta morderse la cola. Ridículo. Tengo miedo de quedarme vacío, de perder la ilusión, la fe, la voluntad. Sin prisa. Despacio. Hoy toca derrota. No se puede ganar todos los días. De vez en cuando hay que perder. Paladear la decepción, la soledad. Forma parte de un todo. Afrontar el momento justo en el que fijas los ojos en el vacío. Y encontrar las fuerzas necesarias para no apartar la mirada. Sólo tienes una ventaja, la propia sensación de derrota. En ese momento, en ese preciso instante, no hay nada más que puedas perder. Nada más que te importe perder. Tus pies, mis pies, quieren ir en su busca, recuperarlo. Mis pies, algunos pies, están tan llenos de ira que… Es triste que todo lo bueno y lo malo nazca del mismo odio. Me prometo a mí mismo que algún día haré algo por amor.

Camino. Es lo único que sé hacer. Caminar. Con el cuerpo. Con la mente. Seguir caminando. No quedarme quieto. No permanecer en el mismo sitio el tiempo suficiente como para que nada pueda atraparme. Camino. En busca de algo. Huyendo de lo mismo que voy buscando. Camino. Esperando ver un rostro detrás de cada esquina. Temiendo encontrarlo. Camino. Fundiéndome con la noche. Soñando con ser parte de la mañana. Camino. Despacio. Sin prisa. Dando vueltas en el pequeño patio de recreo que hay en la prisión de mi cabeza.

Van a mí cuando tengas miedo. Prometo ser la marea que se llevará tu dolor. Prometo ser las manos que te impedirán caer en la oscuridad. Prometo no asustarme, ni mirarte mal, cuando confieses tus pecados. Prometo tratar de entender todo el huracán que esconde tu corazón… Tratar de entenderte. A veces sólo puedes hablar con el espejo, y ni siquiera en él encontrar la comprensión que estás buscando.

Sin prisa. Despacio. Respira profundo. No es la primera vez que te lo digo. No será la última. Paso a paso. Despacio. Muy despacio. Dale tiempo. Hoy toca perder. Puede que mañana una pequeña victoria nos espere escondida detrás de cualquier esquina. La desesperación también puede ser belleza. Disfruta de ella. Saborea el sabor salado de tus lágrimas. Sin prisa. Despacio. Por hoy, el viaje ha terminado.

2 comentarios to “Camino”

  1. Destino Says:

    Joder, eres mucho mejor escritor melancólico y revolucionario que romántico. Es muy bonito lo que has escrito. Excepto en la parte en la que bebes hasta caer sobre la barra y balbuceas incoherencias a la camarera. El resto está muy bien.

    Y sí compañero, ya somos dos los que tenemos algo personal contra ese puto bar. Algún día, algún día, le tiraremos encima un meteorito.

    Así aprenderá.

    O mejor. Le quemamos el bosque interior.

  2. PatriDubre Says:

    la CANCIÓN.

    “Tienes miedo de ceder a tus impulsos, de volver a perseguir la misma presa. De dar vueltas sobre ti mismo como un perro que intenta morderse la cola. Ridículo.”

    lo que yo te digo, letrista rockero😛 jajaja
    cuánta razón.

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