Luna

 

Una pequeña habitación de techo abuhardillado. Ella, desnuda, está sentada en un sofá individual. Tiene colocadas las piernas, cruzadas y extendidas, en el posabrazos. Fuma. Tira la ceniza en un vaso de agua medio vacío que hay en el suelo. No siempre acierta. Observa el cielo a través de una claraboya. Él, desnudo, está tumbado en la cama, boca abajo. Un brazo bajo la almohada. Otro extendido a lo largo de su propio costado. Cabeza torcida hacia la izquierda. Ojo derecho sepultado en la almohada. El otro está libre. Aún así, los dos permanecen cerrados. Parece que intenta dormir. En realidad, espera que ella vuelva a acostarse junto a él.

– Quiero un pedazo de luna. Tráemela. (Caprichosa).

– (Abre un solo ojo) ¿Para qué quieres un pedazo de luna?

– Mírala, la luna ya tiene mucha luna. Seguro que no le importa darnos un poquito de sí misma.

– … (Sonrisa de resignación. Vuelve a cerrar el ojo)

– Sería genial tener un pedazito de luna. (Infantil)

– ¿Y qué harías con ella?

– Cada vez que me ignorases, podría sacarla de mi bolsillo y utilizarla para llamar tu atención. (Ensoñación. El cigarrillo dibuja un círculo en el aire).

– ¿Sí?

– Sí, te la enseñaría, dejaría que te hipnotizara y saldría corriendo… Y tú tendrías que venir corriendo detrás de mí.

– (El ojo vuelve a abrirse) ¿Y a santo de qué iba a salir corriendo yo detrás de ti y de la luna?

– Porque estás más enamorado de ella que de mí. (Serenidad)

– Vaaaaya. (El ojo vuelve a cerrarse).

– Te he visto mirarla por las noches, cuando estoy a tu lado, con la cabeza apoyada en la almohada.

– …

– Piensas que estoy dormida, pero no lo estoy. Abro los ojos y te veo mirarla, a través de la claraboya de tu habitación, como si deseases estar allí arriba.

– …

– No te preocupes, no estoy celosa.

– Sabes que no puedes competir con la luna. (Amable ironía con los ojos cerrados)

– No, sé que tu amor por ella es una parte más de ti. Soy la única mujer que amas, pero estás enamorado de la luna.

– (Risa de incredulidad) Mira que eres boba.

– Si pudieras besar a la luna, tendría que hacerla desaparecer, pero no puedes. Sólo puedes besarme a mí. (Calada al cigarrillo)

– … (Silencio pensativo)… (Inspiración profunda) Lo has entendido al revés (Sinceridad).

– No creo. (Seguridad)

– (Desentierra la cabeza de la almohada. Abre los ojos) ¿Sabes a que hora pasa la luna por encima de la claraboya?

– … (Espera)

– A las tres y cuarto de la mañana.

– … (Más espera)

– La primera vez que la vi, me di cuenta de que su luz apenas se reflejaba en tu piel. Resplandecía un poco más, pero muy poquito.

– … (Duda)

– Al mirar hacia arriba… descubrí que tú sí te reflejabas en ella.

– … (Expiración de aire por la nariz a ráfagas: sonrisa nasal contenida)

– Por eso la observo con tanta atención, porque me gusta ver tu reflejo en la luna.

– … (Pensamiento)

– Y sé exactamente cuando me estás observando.

– … (Más pensamiento)

– El brillo de tus ojos es como un puntito de intensa luz blanca que aparece de repente en medio del manto gris que la cubre.

Ella deja caer el cigarrillo en el vaso de agua medio vacío. Se levanta del sofá, desnuda, y regresa a la cama.

8 comentarios to “Luna”

  1. infinito Says:

    Me encanta esa claraboya, y mirar a la luna. Claro, que las azoteas no están nada mal. A veces nada es como parece, ni justo lo contrario.

    Un beso

    • silvio11 Says:

      A ella también le gustas tú. De hecho, a veces pregunta por tí y todo.

      A mi las cosas que más me gustan son las que no parecen nada, las que sólo son.

      Otro beso para tí.

  2. Muy bueno!

    • silvio11 Says:

      Gracias. Me llena de orgullo y satisfacción ver que todavía no te has aburrido de perder el tiempo por este rinconcillo.

      Todavía me duele la espalda.

      • Jajaja. Suelo leer el blog con bastante frecuencia, aunque te sorprenda. Por ahora no me he aburrido, y la verdad no creo que eso pase. Ya sabes, casi nunca comento …, ya conoces los motivos.

        La espalda seguirá doliendo si no haces nada por ella, es decir, si no la cuidas, si no haces estiramientos (te los mandé no?), si no mejoras tu postura, si no vas a un fisio, jejeje…

        Ya sabes, a cuidarse!

        Yo mientras seguiré entrando en este rinconcito….

  3. Gaudy Says:

    Tenías razón Javier, me ha gustado.

    Y mucho…

  4. Eiruceiram Says:

    Fluye en el texto un ambiente romántico, con un toque de erotismo que hace que nos enganche hasta el final, de que manera despierta la envidia hacia los amantes, ¡que cosquilleo saber que se quieren, que no pueden vivir, ni dejar de vivir el uno sin el otro… Deseo poseer un pedacito de luna y no dejar de mirarla, quiero encontrar el reflejo de mis emociones y hallarle a él…
    Luna, testigo de tanta pasión, ternura… ¿Estás celosa?. Todos quieren alcanzarte, regalarte…

    Releo varias veces el post, supongo que lo hago porque es un flechazo que siento y busco conseguir estirar la sensación que alimenta la ilusión, la fascinación, el sentimentalismo, la melancolía, y por qué no, la fantasía…susurro de la pasión.

    Pd. Voy a mirar la luna, aunque hoy llueve, tendré que esperar.

    Pd2. La cena me ha sentado mal, me he puesto ñoña jejeje. Como sigas escribiendo cosas así nos da algo.

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