Monstruos

David apenas tiene cinco años y le gusta que le lean cuentos por la noche. De día no se los cree, pero de noche sí.

Cuando la luna está en lo alto del cielo, David sabe que existen  los monstruos. Y le reconforta pensar que si existen los monstruos, también deben existir las hadas, los nomos, los elfos y los unicornios.

Por las noches, David cree en los cuentos.

Y lo que más le gustan son los villanos.

Un cuento es tan bueno como vil, cruel y repugnante sea el malo de la historia.

Es una relación de amor odio, porque por mucho que le gusten los malos, también le dan miedo.

A menudo piensa que sería terrible no ser capaz de distinguir un monstruo de una persona normal.

Por fortuna, los monstruos son fáciles de identificar.

Algunos son feos.

Otros tienen una forma rara de andar.

Los más inquietantes, no hablan. Farfullan, gritan, escupen. Apenas se les entiende.

Y cuando son fieros de verdad, se comunican sólo mediante gruñidos.

Si estas muy quieto, hay monstruos que no pueden verte, porque tienen algo mal en los ojos.

David teme a los monstruos, por eso casi se le sale el corazón por la boca cuando una tarde, durante un paseo, se encuentra con uno de ellos.

“Un monstruo mamá, un monstruo”, grita mientras se esconde tras su falda.

Allí detrás, lejos de la mirada del monstruo, puede serenarse y volver a respirar con normalidad antes de hacerse una pregunta. “¿Qué está pasando? ¿Por qué mamá no nos saca corriendo de aquí?”

David reúne todo el valor que tiene en su interior y se aventura más allá de la falda protectora de su madre.

El monstruo esta gritando, llorando y pataleando. La propia mamá del monstruo, que no tiene nada de monstruoso, trata de consolarle mientras la de David pide disculpas azorada, sin soltar su mano. De hecho, la aprieta con fuerza, con demasiada fuerza.

David se sorprende. ¿Los monstruos pueden llorar? No lo entiende, como tampoco entiende que su madre esté enfadada con él.

Por la noche, mientras su padre lee un cuento en el que sale un ogro muy malo, de mirada torcida y andares espasmódicos, David se rebela y le pide que pare.

“¿Por qué?” Le pregunta papá.

“Porque todo lo que pone ahí es mentira”, responde él. “¿Sabías que los monstruos también lloran?”

Papá tiene unos segundos de duda. “Supongo que sí, que también lloran”.

“¿Y por qué nadie lo dice?”

“No sé”.

“A lo mejor los monstruos no son malos”.

“¿Cómo no van a ser malos si son…?”

“¿Feos?”

“Nooooo, son malos”.

“Entonces, alguien que ande raro, gruña, o sea feo no tiene porque ser un monstruo ¿no?”.

“No”.

“Para ser un monstruo tienes que ser malo, no feo ¿no?”.

“Sí”.

“¿Y por qué no hay cuentos en los que los monstruos sean guapos y los buenos sean feos?”

“Alguno habrá”.

“Papa…”

“Hijo…”

“¿Puedes buscarme un cuento con monstruos guapos?”

David, con apenas cinco años, piensa que debería aprender a escribir sus propios cuentos, no vayan a meterle más historias raras en la cabeza. Ya es suficiente difícil ser capaz de ver a las personas, como para encimar tener que ir por ahí cargando con los prejuicios de otro.

Saúl tiene problemas para andar desde el día de su nacimiento.  Tampoco piensa tanto ni tan rápido como David, que le ha dado un susto tremendo esa misma tarde. Desde su punto de vista, el mundo es muy pequeño. Él, mamá, los chicos del centro y poco más. Fuera de eso, se siente solo, como en un universo lleno de seres que no pueden  comprenderle.

David se acuesta sintiéndose monstruo. Intranquilo al descubrir que el corazón de las personas no está bordado en su piel, si no pulido dentro del pecho… Eso lo complica todo.

19 comentarios to “Monstruos”

  1. Eiruceiram Says:

    Monstruosamente bello Javi, me ha encantado que introduzcas el tema de la discapacidad en un post, y lo enlaces tan bien en la infancia. Gracias de verdad.

  2. laMari Says:

    ¿Y qué te digo yo de este post!!!???? El último párrafo lo hubiese omitido (lo de “deficiencia” me recuerda a uno de mis papis viejunos que escribió una poesía a su hijo, rimando “deficiente” con “cristo viviente”). En fin… Por lo demás, relindo! Si es que el fistrismo es mi debilidad!

    Ya te contaré la marcha de mis abuelitos narradores…

    • silvio11 Says:

      Pufff, me daba miedo dejarlo todo demasiado en el aire y que la gente no supiese por dónde iba la vaina. Lo que si es cierto es que el último párrafo probablemente sea demasiado… no me sale la palabra, pero a mí tambén hay algo que no me convence. Lo único es que no sé cómo hacerlo mejor, porque lo de poner el término fistro lo tengo descartado del todo, que lo sepas. Que lo uses tú que curras en esto, vale, pero cuando lo uso yo me siento como si estuviese faltando al respeto.

    • Eiruceiram Says:

      Quieres que la próxima vez ponga diversidad funcional?, termino con el que se jugaba hace un par de años, con la idea de usarse para definir a las personas con discapacidad.

      PD. No me gustan las etiquetas

      • Marie a mi tampoco. Pero nuestra entidad nos ha taladrado tanto con eso q ya sabes…
        Ademas ahora tb esta muy de moda la clasifiacion de la CIF, y todo se me junta

    • silvio11 Says:

      Ya está, versión definitiva publicada. Gracias por las aportaciones y por el debate lingüístico. Siempre me sorprende lo mucho que nos complicamos para nombrar algunas cosas… Ej: Centro de Atención a la Infancia, que quiere decir Puta Guardería de los Cojones.

      Si es que… para meterse en algunos jardines hay que tener estudios, que parece que no aprendo.

      • Eiruceiram Says:

        Es defecto profesional jejejej, has tocado nuestro tema. Verdad Be? ( que donde te metes últimamente chica.. ya hablaremos)

  3. Muy bueno. La verdad es que es algo que solemos ver para los que trabajamos en el ambito de la dicapacidad.

  4. Eiruceiram Says:

    shrek es un monstruo bueno (ogro bueno) no??

  5. No soy Destino Says:

    Ultimo!!!

    • Aunque sólo sea para fastidiar a Guillermo, lo deberías de leer en el Maratón de Cuentos…

      • No soy Destino Says:

        En contra de lo que pueda pensar Heraclito

        1) Me gusta mucho como escribe Silvio.

        2) La idea del cuenta cuentos me parece cojonuda.

        3) Vuelvo a ser el último en escribir…

  6. Eiruceiram Says:

    Estoy de acuerdo con leerlo en la maratón…, además con tu permiso Javi, se lo he dejado leer a mi jefa, Y la frase exacta: “lo ha publicado”. Vamos, resumiendo que la ha gustado mucho…

    • silvio11 Says:

      Así me gusta, que me des a conocer por ahí. A ver si se enamora de mí algún millonario y me saca de puta.

  7. No soy Destino Says:

    Joder.

    Ulti, ultimísimo. Punto y final. Caput.

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