¿Por qué corres? (II de ??)

A cuatro manos. Gracias Dani por dejarme entrar en tu cabeza.

 

“¿Por qué corres?”. “No sé”. “¿Sólo corres?” “Sólo corro”. “Sin carreras”. “¿Qué importancia tiene una carrera cuando corres?”. “Es un objetivo”. “¿El único?”. “Un objetivo”. “¿Mejorar tiempos?” “Eso no sirve para siempre”. “Entonces, ¿por qué corres?” “… ¿Quieres una razón que te parezca creible o la verdad?”

DIARIO:

Va a hacer un año y los recuerdos son difusos. La noche anterior a la media maratón de Getafe salí con mi mujer a cenar. A la segunda copa de vino llamé a un amigo para advertir de mi posible falta de asistencia. “Problemas físicos”, le dije, una excusa muy recurrente en estas situaciones. Sin embargo, al día siguiente decidí ir a la carrera, aunque sólo fuera para divertirme.

Al llegar a Getafe, charleta con los compañeros para aplacar los nervios y directo a la salida. Fue una carrera sin contratiempos. Sin sufrir. Buena temperatura y buenas sensaciones. Recuerdo lo horriblemente feo y monótono del recorrido. Dos vueltas a un circuito urbano, pero bueno, supongo que Getafe no da para más. Conseguí acabar la segunda vuelta más rápido que la primera. Al final, la sorpresa: había hecho mi mejor marca personal, 1h 18 m 35 s. Por fin bajaba de la hora y veinte minutos. Todo el mundo estaba convencido de que lo iba a conseguir… No me gusta la presión.

Este año la media de Getafe cae el 30 de enero. Objetivo: bajar de 1 hora, 18 minutos y 35 segundos.

Martes, 13 de enero (Gotas)

Hora: 9.00. Lluvia.

Distancia: 15 kilómetros. Bejanque, Paseo del Colesterol, Ronda Norte y vuelta.

Ritmo: 5.05 durante 12 kilómetros y menos de 4 en los últimos tres.

Notas: Somos dos. Yo me siento bien. Mi compañero sufre.

Gotas de agua cayendo paralelas, una al lado de la otra, con el mismo destino, pero con un mar interno indescifrable y complejo. Una se siente fluir. La otra cree que va a trompicones. Una se deja llevar. La otra cuenta cada centímetro de su caída de forma agónica. Desde fuera nadie distinguiría sus sensaciones. Son sólo gotas de agua cayendo paralelas. No hay diferencia entre ellas, aunque una creer ir vacía y llena su cuerpo con los restos de la compañera. Se retrasa y sufre, pero consigue llegar a su objetivo. La otra…la otra hoy sólo es una gota de agua.

Miércoles, 14 de enero (Resurgir)

Hora: 11.00. Mañana soleada y sin viento.

Distancia: 15 kilómetros.

Ritmo: Sin referencias concretas. Aproximadamente, 2 de calentamiento, otros 9 en 34 minutos y tres más “penando”. Tiempo total, cerca de una hora.

Notas: Entreno planificado para 4 kilómetros de calentamiento más seis series de 1 kilómetro y otros cuatro de enfriamiento. “En el kilómetro 2 iba enchufado. No tenías ganas de ir despacio, así que lo di todo”.

“Tranquilidad, sin agobios”, me repito una y otra vez, pero todo comienza a revolucionarse. Mi cuerpo está revelado. Hoy no soy racional. A cada paso va apareciendo el animal interior. No puedo controlarlo. Mi expresión se ha vuelto intimidatoria y aprieto los dientes, musculando la mandíbula. ¡No puedo mantener los labios cerrados! Estoy fuera de mí. Dentro de unos segundos habré desaparecido.

Es mi momento. Ahora tengo el control. No soy como tú. Yo no tengo miedo. No soy un cándido paranoico. Yo no tengo complejos. Lo quiero todo y te he conseguido dominar, por lo menos durante unos minutos, hasta que el corazón y los músculos estén agotados… Esa es la lacra que arrastro cuando resurjo.

Jueves, 15 de enero (El duelo)

Hora: 11.00. Mañana soleada, sin viento.

Distancia: 15 kilómetros.

Ritmo: Sin referencias concretas. Un suplicio

Notas: El miércoles por la noche volví a jugar al baloncesto. Golpes, uno fuerte en la rodilla. Dolores propios del partido. Cansancio acumulado de tres días.

¿Hasta dónde somos capaces de llegar?

 -Reto.

Volumen de kilómetros. Quiero acumular todos los posibles durante la semana. Voy a salir, aunque me duelan las piernas. Soy un proletario de mi propio desafío. No puedo macarme un objetivo temporal, pero sé que llegaré a mi destino. Mañana es una incógnita con la que no quiero enfrentarme. No se trata de ganar o peder, sólo de resistir. No aporto nada, pero aquí estoy, resignado a pasarlo mal. ¿Será hoy el día en el que hinque la rodilla y no pueda levantarme? ¿El día en el que el filo del metal cale demasiado hondo? ¿En el que mi cuerpo siga luchando mientras yo me desangro en retales oníricos? Soy incapaz de disfrutar un solo segundo. El dolor aparece con la primera zancada.

-Combate.

La rodilla me duele como si llevara una piedra en la articulación. Los femorales arden con las punzadas de cada zancada. Apenas puedo levantar los pies del suelo. Soy una piltrafa humana, una babosa que se arrastra sabiendo que tarde o temprano alguien la aplastará contra el suelo. Avanzo, no quiero mirar atrás.

Otra vez solo. Noto cada uno de los golpes. Los encajo como una diana. No son contundentes, pero van haciendo mella. La sangre comienza a resbalar por mi cuerpo y, metálica, entra en la boca. La mantengo en mi cabeza para no olvidar a qué sabe el dolor. Los ataques son cada vez más precisos y yo más torpe al esquivarlos. No sé cuanto aguantaré. No consigo permanecer vertical. Voy de lado a lado, intentando no perder el rumbo. No caeré tan fácilmente.

-Templaza

El día está odiosamente maravilloso. Luce con toda la plenitud que le permite este gélido Enero. Se mofa de mis gestos y ridiculiza mi torpe figura para escarnio del camino. Duele, duele, duele…no soy capaz de abstraerme. No consigo distraer su atención. Tengo que resignarme a su compañía. Ni siquiera puedo recordar por dónde he venido. Me tiene completamente subyugado. No consigo cortarme los hilos. Me revuelvo. Grito de desesperación. No consigo ver el final de este calvario. Estoy a punto de claudicar, pero soy demasiado tozudo para darme por vencido. Quiero aguantar hasta que suene la campana. Quiero que llegue el final, pero no me obsesiona. Al fin encuentro ese punto de sadismo en el que escupo sangre al dolor y le enseño las heridas mientras me río en su cara. Estoy cerca, muy cerca….ya ha pasado lo peor.

¿Por qué lo he hecho? Nadie lo entiende. Los que nos rodean no lo entienden. La automutilación hace de nosotros seres especiales. El dolor es parte de la vida. Hay que valorarlo y conocerlo para poder apreciar el resto de las cosas. Ahora me siento mejor persona.

Viernes, 16 de enero (¿Infidelidad?)

Hora: Sin definir.

Distancia: No menos de 15 kilómetros.

Ritmo: Sin referencias concretas.

Notas: Mi mujer vuelve de viaje. Llevamos cinco días sin vernos.

Viernes. Es el día de la semana en que me olvido de ella.

Después de haberla exprimido como un sobre de protector gástrico, la escondo, meticulosamente, entre cada prenda que hemos compartido.

Intento que no descubras nuestra complicidad.

Hemos sufrido, reído, disfrutado, lamentado, discutido…

Hemos visitado lugares que jamás veré contigo.

La he llevado de la mano, la he abrazado

y al final nos hemos besado.

Me ha humillado, la he odiado, repudiado y maldecido,

pero la he perdonado tan pronto como he podido.

Me he acostado con ella.

Ha compartido nuestro lecho y se ha adentrado en mis sueños y pesadillas.

Hoy me ha retado a sufrimiento y la he vencido.

Ahora estoy sin ella, he quedado vulnerable.

Estoy listo para volver contigo

4 comentarios to “¿Por qué corres? (II de ??)”

  1. Simplemente magistral, Dani. Qué forma más bella de expresar lo que se siente corriendo, de lo que sufre y del dolor que buscamos cada día con nuestras piernas. Tío tienes que hacer un diario poético de entrenos, realmente me ha conmovido y emocionado. Por cierto Dani, sabes que se me dá bien vaticinar el tiempo de los otros, vamos a hacer una cosa, no te lo voy a decir porque lo vas a conseguir pero si se lo voy a mandar a Pastra, en plan buena suerte. Ya verás!! ojalá la hubiera podido correr contigo, pero tenemos una venganza de muy altos vuelos, recuerda MAPOMA!!!

  2. muy bueno Dani!! joder escribes tan bien como corres…. ánimo tío!!!

  3. qué grande!
    ánimo para el día 30😀

  4. DaniDaniel Says:

    Pastra, muchas gracias por darle forma a esta locura , no pense que esto acabara de una forma tan hermosa. Muchas gracias a todos por lo ánimos…me he emocionado

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