Indecisión… asfixia… fuego

El sudor se funde con la pegajosa humedad que precede a una violenta tormenta de verano. Hay algo a punto de explotar y no sabe si será el cielo o su paciencia. Los músculos, tensos, esperan una señal para empezar a arder. Nota el sabor del acero en la boca. Quiere estallar.

Las lágrimas podrían ser como fuego si se atrevieran a salir de su pecho. Arde por dentro, sin motivo. Es un volcán a punto de entrar en erupción. El cielo lo sabe, por eso las nubes se han congregado sobre él.

Cierra los ojos, buscando una razón.

Está preparado para luchar, pero contra qué. Son tan pocas las opciones que le quedan y tantos los huracanes que recorren su imaginación que ni siquiera sabe dónde desea volar.

Sus puños anhelan golpear el mundo hasta derribar los ladrillos de esa pared que amenaza con aplastarle. Quiere asfixiarse en sangre. Teme el dolor físico, pero el fuego consume todo lo que lleva dentro. Desea correr hasta encontrar el fin del mundo.

Los músculos de su cuerpo saben que debería estar en cualquier otro lugar, como su alma.  Hasta los sueños le dicen que éste no es su sitio. Las paredes se cierran en torno a él y le falta el aire. Quiere asfixiarse en sangre para que no puedan robarle su oxigeno.

El mundo da vueltas, como todos los días. Ayer es igual que mañana y hoy no ofrece vía de escape alguna. Quiere estallar, pero el miedo a la tormenta le impide hacerlo. Teme que la lluvia apague su fuego. Se ahoga en un líquido viscoso. No sabe si es sudor o humedad.

Tendría que estar en otro lugar.

El fuego sigue ardiendo en su interior. Amenaza con estallar… o con apagarse. No sabe si quiere sofocarlo… o darle de comer. Sus piernas quieren correr… pero no sabe hacia dónde. Sus puños desean despellejarse contra muros de ladrillo visto… y no sabe si eso le hará libre o si le dejará indefenso frente al peligro. Los sueños se retuercen, delirando sobre incendios descontrolados que lo arrasan todo.

¿Y si soy un incendio? ¿Y si arder está en mi naturaleza?

 

Imagina la explosión. Su mente es como un caleidoscopio de sentimientos. Dolor y placer unidos en un continuo de sensaciones desprovistas de racionalidad. La pegajosa humedad del verano quiere lamer su cuerpo y trata de zafarse de ella.

Es el foco de un incendio encerrado dentro de un ser humano. Entre los millones de personas que caminan por el mundo, él lo hace envuelto en llamas. Lleva algo dentro que está ardiendo, descontrolado, amenazando con estallar.

Cierra los ojos, dejando la decisión en manos del destino, incapaz de moverse… asustado. ¿Acaso existe algún incendio que no lo destruya todo a su paso antes de desaparecer?

Los segundos van dando paso a los minutos, como una mecha encendida que se pierde en la oscuridad de un viajo barco abandonado.

3 comentarios to “Indecisión… asfixia… fuego”

  1. Eiruceiram Says:

    Con la música molaaaaaaaaaaa el post!!. Empezamos bien la semana.

    He tenido que abrir otra página para poder escucharla en Youtube la canción, no funciona el enlace aquí.

    Eso es lo que nos gusta que este Tranquilo=Feliz= o lo que sea. Me gusta tu estado, aunque no existan textos tan frecuentes.

  2. Destino Says:

    Qué, ¿volvemos a los post autodestructivos hoy o qué?.

    Una de cal y otra de arena por lo que veo.

    Me has recordado a Peter Petreli antes de estallar, por cierto.

    http://proyectoayudaempresa.com/

  3. patridubre Says:

    “Se ahoga en un líquido viscoso. No sabe si es sudor o humedad.”
    Petróleo…
    Buena mezcla texto&música😛

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