Archive for the cosas que podrían haber rimado Category

I

Posted in cosas que podrían haber rimado on abril 8, 2014 by silvio11

Nuestro secreto es el del velo rasgado.
El del susurro de la seda
y el deseo de unos dientes afilados que estremecen de placer el corazón de la luna mientras lo devoran.

El de las ondas que nacen cuando el rayo de luz pasea sobre las aguas en calma de un río salvaje,
dormido,
llevando hasta el infinito el cosquilleo que siente la oscuridad cuando el calor besa la nada…
y ambos sonríen.

El de la pluma que se desliza sobre el suelo,
casi sin tocarlo,
pero sin separarse nunca de él,
impulsada por un viento caprichoso.
Inmortal.
Narcótica.
Efímera y Eterna.

 

Caricia.

Anuncios

Ilusiones simples

Posted in cosas que podrían haber rimado with tags on septiembre 2, 2011 by silvio11

Miro el café como si fuera un barril de cerveza. Y entre mágico, valsámico, estatico incluso errático repaso el momento exacto. Como oleadas, vivos a trompicones, cantando en voz baja a las simples ilusiones; simples; ilusiones; ilusiones simples que reducen a su esencia los mareos, de los sueños; el absurdo, de los cuentos; de mis ilusiones simples. Acaso va todo de buscar alguien imperfecto con quien imperfeccionar durante el resto de todo nuestro tiempo. Y las ilusiones simples se disfrazan de certezas, de tus besos, tus caricias, tus sonrisas, mis sonrisas… sobre todo, mis sonrisas. Es el amor ese bicho egoísta. Yo te quiero. Tú me quieres. Nos queremos por la risa que me lanzas cuando provoco a este mundo serio y formal con mis simples ilusiones simples y tus ilusiones simples, ilusiones. Un par de gorriones perdidos en una tormenta de rayos de sol. Te bebería entera si fueras mi cerveza de café. Respiraría el color de tus ojos hasta llenarme los pulmones de verde si fuera aire el tacto de tu pelo y devoro tu carne a mordiscos cada noche. Vivo atrapado en mis ilusiones simples. Recorremos las calles convertido en espejos, reflejando el mundo para que no pueda ver dentro de nosotros. Schhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, calla, no vayan a descubrirnos y querer saber qué, siempre qué y a dónde. A nosotros, a ti y a mí. Bichos egoístas adictos a su propio placer. No creo que la muerte me rechace porque sea un inmaduro y no hay nadie más serio ni chungo que ella. Somos espejos de ilusiones simples. Tu sonrisa en mi sonrisa como la pupila en aquella otra pupila… Simple. Caminamos por la calle como espejos reflectantes y a ratos polarizados. Somos ilusiones que caminan. Gorriones en una tormenta de rayos de sol. Ilusiones que se funden. Bichos egoístas, a ratos felices, a ratos humanos.

Siempre tengo mi mano cerca de la punta de tu dedo índice para poder agarrarlo cuando tengo miedo.

Atroz

Posted in cosas que podrían haber rimado with tags , on julio 29, 2011 by silvio11

Tenía un cordero disfrazado de rutina.

Pobre cordero, pobre cordero.

Pacía por el campo tranquilo y descuidado.

Pobre cordero.

Siempre se acercó a todos aquellos que quisieron acariciarle,

mi pobre cordero,

y creo que vi lágrimas en sus ojos cuando le lleve a la última habitación de nuestra casita roja.

Pobre cordero, pobre cordero.

Cuando cierro los ojos para dormir, nunca escucho sus agónicos chillidos…

y siempre tengo sueños hermosos.

Mi pobre cordero.

Fabula de la ardilla y el pingüino

Posted in cosas que podrían haber rimado, Estrambotismo with tags , on julio 19, 2011 by silvio11

“Las cosas suceden”, le dijo la ardilla a la nuez antes de ser devorada por el zorro.

El mundo se mueve en sinsentidos y nosotros,

asustados de lo que es incierto,

decidimos fingir que no ocurre

o que quizás existe un plan.

 –

Fingimos para poder seguir viviendo,

intentando que las mentiras nos duren más que las ganas de seguir viviendo.

 –

Cerrar los ojos y saltar al vacío.

Las imágenes son siempre tan la misma

que hasta el caos pierde su esencia.

Convertido lo excepcional en norma,

el mundo se llena de tragedias, catástrofres que no merecemos

y algún que otro milagro inconfeso achacable a la justicia de una existencia injusta.

 –

¿Puedo vivir siendo consciente de la incertidumbre?

¿Y si mañana viene a por mí?

¿Y si soy yo mañana quien está ahí?

 –

La única forma de no pensar en la agobiante realidad de todo lo que es grande

pasa por obsesionarse con lo que es pequeño.

No tienes que mirar al gran monstruo a los ojos si sólo quieres observar sus pupilas

… Todo lo que es grande…

… Suena tan pequeño.

 –

Quiero beber, comer y amar en exceso,

tan exceso que todo pierda su significado,

su valor y su esencia.

Deseo cansarme de los juguetes antes de que se rompan.

Y aunque no es inventar orden en un caos que me aterra,

es la misma mentira, la misma forma de huir del miedo.

 –

¿Y si vivir es aceptar la incertidumbre como parte del orden?

¿Es posible vivir con la conciencia asumida de que mañana es sólo una posibilidad?

 –

El segundo. El segundo en que escribo, escucho y sueño el mañana.

El segundo en el que preparo el segundo que vendrá a continuación.

Vivida segundo a segundo, parece imposible que la vida no sea eterna.

¿Cómo no voy a ser capaz de vivir un segundo más?

 –

El segundo, el orden, el exceso y la certeza del caos.

Me siento como un pingüino observando el amanecer en medio del desierto,

un desierto precioso,

por cierto.

Paisajes utópicos

Posted in cosas que podrían haber rimado with tags , on junio 13, 2011 by silvio11

Más allá del sol se esconde un pequeño lago.

Las gotas de agua caen sobre él cuando a las nubes se les desbordan los miedos…

Y de la tormenta nace el espejo en que se mira el cielo cada vez que quiere recoger su pelo.

 –

Los ojos cerrados del niño son dos intensos nubarrones a punto de estallar.

Sus gritos, un trueno ensordecedor que retumba en medio del incendio.

Y el muro de piedra contra el que chilla, una triste presa de papel que lucha por contener el mar

Recuerdos de un cuarto vacío

Posted in cosas que podrían haber rimado with tags , on junio 2, 2011 by silvio11

Sip, el vídeo no es nuevo, pero ¿acaso no es bonito que una misma canción te inspire cosas diferentes?

 

Tenía un susurro en la palma de la mano.

Era tuyo, de hace meses.

La voz seguía siendo infantil, como entonces,

y apenas entendía tus palabras.

Esta vez tampoco me importó.

No tenía enfrente tus ojos para perderme en ellos,

pero podía cerrar los míos y soñarlos.

 –

Y sentado en mi habitación volví a recorrer las calles mojadas de Madrid,

con el viento de cara

y el vértigo de la ciudad rendido al tacto tranquilizador de tu mano.

Caminamos como exploradores en la luz,

recorriendo  kilómetros de palabras mientras las nubes lloraban sobre nuestras cabezas.

 –

Necesitaba volver a imaginarte antes de que me llevara la oscuridad,

para tener un talismán que me permitiera sobrevivir a mis propios demonios.

 –

Me encerré en el ascensor que compartimos a mediados de marzo

y juntos salimos del sótano de los miedos, camino del octavo piso.

Y del “¿por qué me quieres?” compartido

pasé al “porque eres mágica” de mi media respuesta.

A veces la verdad es alentadoramente tan simple.

 –

Tenía un susurro tuyo en la palma de la mano y dos pupilas hablándome en la imaginación,

la seguridad de ser un tipo afortunado

y una habitación gigante y solitaria en la que perderme acompañado de tu presencia.

 –

Y cada vez que me dejo llevar al lado oscuro del sol,

eres tú quien me trae de vuelta al mundo,

porque no te necesito,

pero el mundo es infinitamente mejor si estoy contigo.

Y quizás por eso te quiero,

porque te amo como sólo puede amar alguien que es libre,

sin miedo,

y queriendo que seas tan libre como yo.

 –

Volvimos al cine y la misma lágrima te cruzó la mejilla al final de la película,

dejando un surco acuoso a su paso que resplandecía en la oscuridad de la sala,

como un relámpago de luz en medio de este mundo sin corazón,

y por eso también te quise ayer y te querré mañana,

porque lates por mí y me haces sentir fuerte cada vez que a mi corazón le da por gritar.

 –

Y desde mi habitación caminé contigo por Madrid,

nos encerramos en un viaje de ida y vuelta en ascensor

y volvimos a ver al estúpido castor que te hizo llorar.

 –

Y entre las lagrimas de mi tristeza vocacional

nació una sonrisa.

 –

Pensé en llamarte, pero una mirada al reloj y la madrugada me borraron la idea.

Podía esperar unas horas antes de volver a abrazarte,

porque no hay nada mejor que echar de menos aquello que no se ha perdido

y porque a veces me gusta regocijarme en mi buena estrella.

Egoísta y peligroso

Posted in cosas que podrían haber rimado with tags , , on mayo 9, 2011 by silvio11

Sabes que te quiero…

al menos yo no puedo decírtelo más claro.

Que hablo contigo aunque no estés

y organizo el calendario de mis días en base a tu probable presencia.

Que sólo siendo hielo puedo vencer a la intensidad

y que la amargura de mis ojos desaparece cada vez que me pierdo en el resplandor esmeralda de tu mirada.

Por eso necesito que intentes traerme de vuelta a casa.

 –

Sabes que sueño contigo,

aunque siempre termine perdido en mis pesadillas,

que me encierro en cuartos oscuros para destrozarme a golpe de pensamiento

y que suelo quedar atrapado en mi propio laberinto,

allí donde tu voz no es más que un eco del pasado en vez de un dorado hilo mágico que me conduce hasta la luz.

Por eso, aunque es pedir demasiado,

necesito que intentes traerme de vuelta al hogar.

 –

Sé que estoy condenado a que te canses de salvarme la vida

y cada vez que beso tus labios, en cada despedida,

imagino que será la última vez.

Intento amarte con todo mi alma cada segundo,

como si fueras una estrella fugaz que surca el cielo durante un suspiro de perfección,

e imaginar que nunca has existido cada vez que te marchas para no tener que soportar el dolor de echarte de menos,

porque sólo siendo de hielo puedo evitar morir de intensidad.

Por eso necesito que intentes traerme de vuelta a casa.

 –

Es injusto,

pero ¿acaso he dicho alguna vez que fuera razonable?

Necesito que salgas a buscarme en medio de la tormenta,

bajo la lluvia,

en la ensordecedora oscuridad de mis silencios

y que intentes llevarme de vuelta a casa, contigo,

porque te quiero,

aunque no sea bueno para ti.